No todas tus dudas vienen del mismo lugar
Una duda puede contener información importante sobre la relación. Otra puede aparecer porque estás asustado, enfadado, solo o buscando alivio. Si metes todas esas voces en la misma categoría, cada cambio emocional puede parecer una nueva conclusión.
Cada parte puede tener razones distintas
Una parte puede querer cercanía, otra protegerte de volver a sufrir y otra sentir culpa por hacer daño. Todas pueden hablar con mucha convicción. El problema aparece cuando la voz más intensa del momento se convierte automáticamente en la decisión.
Decidir no exige eliminar la ambivalencia
Puedes tomar una decisión relevante y seguir teniendo miedo, tristeza o dudas. Esperar a sentir una certeza total puede dejarte atrapado en una revisión interminable.
Este patrón también puede conectarse con ¿Por qué quiero dejar a mi pareja y termino volviendo? y con ¿Por qué me pierdo en mi relación?.
Recuperar criterio propio
Trabajar el patrón implica aprender a escuchar las distintas partes sin entregarles el mando por separado. La decisión puede incluir toda esa información sin depender únicamente de la emoción que grita más fuerte ese día.

